PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LAS VÁRICES
Prevención:
Con el objetivo de evitar la formación de várices, especialmente en personas que tienen presdisposición heredofamiliar, se recomiendan los siguientes hábitos:
• Evitar el uso de calzado con tacones altos o demasiado plano, o ropa muy ajustada.
• Realizar duchas calientes en las piernas (a 38ºC), seguidas de duchas frías, alternando unos minutos de calor con otros de frío.
• Realizar una dieta balanceada, pobre en calorías y rica en fibras.
• Evitar una permanencia prolongada de pie sin moverse o estar sentado durante mucho tiempo con las piernas cruzadas.
• Hacer breves caminatas.
• Realizar masajes, con las piernas en alto, desde el tobillo hasta la rodilla.
• Evitar los ambientes con altas temperaturas.
• Elevar las piernas al mediodía durante media hora, aproximadamente.
• Practicar ejercicio físico.
|
Motor de búsquedas sobre farmacología |
Tratamiento de las varices
La terapéutica de la insuficiencia venosa y de las várices, está dirigida a evitar la progresión del estancamiento sanguíneo en los vasos alterados, favoreciendo el drenaje venoso normal y la adecuada oxigenación de los tejidos, tratando de reducir el riesgo de sus complicaciones (tromboflebitis). Para su tratamiento, existen fármacos antivaricosos-flebotónicos que permiten aliviar de manera efectiva las molestias provocadas por la patología e incluso pueden prevenir el progreso de la enfermedad. La acción farmacológica consiste en mejorar y tonificar las paredes venosas alteradas, estimulando la circulación sanguínea. Sin embargo, estos fármacos son efectivos si se ingieren por períodos largos y regulares y especialmente en las dosis adecuadas. Estudios recientes señalan que ciertos productos vegetales tienen efectos benéficos en el tratamiento de las várices, estimulando la circulación y por ello, ayudando a combatir la insuficiencia venosa crónica. El ejemplo paradigmático es probablemente, el efecto terapéutico que produce el extracto seco de la semilla del castaño de Indias (la escina) que tiene efectos antiedematoso (evita la hinchazón), antiinflamatorio y antiexudativo. Aumenta el tono vascular y reduce la permeabilidad capilar en el sistema circulatorio de las piernas, por lo que alivia en ellas la sensación de pesadez, tensión y dolor. De esa manera se pueden prevenir las complicaciones de las várices, en la piel adyacente, como eccemas y prurito. La mayoría de los medicamentos antivaricosos, son derivados naturales de este vegetal o son sintetizados en los Laboratorios Farmacéuticos, con una fórmula química similar.
Vegetales útiles para tratar las varices
Tratamiento natural para las varices
Hay plantas y frutos que tonifican la pared venosa evitando su dilatación excesiva y favoreciendo la circulación de retorno de la sangre en el interior de las venas. Algunas de ellas tienen también acción protectora capilar por lo que fortalecen y regeneran las células endoteliales que forman los vasos capilares por los que circula la sangre. Disminuyen así el edema e hinchazón de los tejidos y activan la circulación venosa. Son éstas:
- Vid roja: mejora la permeabilidad capilar y la circulación venosa. También actúa como vasodilatador, antidiarreico, antirradicalar y desinfectante urinario.
- Ginkgo Biloba: es vasoprotector-capilarotropo, venotónico y vasodilatador arterial.
- Castaño de Indias: tonifica las paredes venosas y es protector capilar. Astringente y antiinflamatorio.
- Hammamelis: estimula la circulación venosa.
- Meliloto: activa la circulación venosa, fluidifica la sangre y estimula la circulación linfática.
- Ruscus: mejora la circulación venosa y fortalece las paredes de los capilares. Es también antiedematoso y antirradicalar.
- Arándano: sus frutos tonifican la pared de los vasos capilares y venosos. Además, es antirradicalar, vasodilatador coronario y antidiarreico.
Eleccion del tratamiento adecuado
Para elegir el medicamento adecuado para el tratamiento de las várices, se debe tener en cuenta los siguientes datos del paciente:
• características y diferentes tipos de várices
• antecedentes familiares
• si la paciente se encuentra embarazada y cuántos partos tuvo, ya que la posibilidad de insuficiencia venosa es mayor
• si toma anticonceptivos orales, porque pueden producir agravación de las várices
• si presenta hemorroides, hernias o prolapsos, que se relacionan con la debilidad del tejido conjuntivo
• actividad laboral
• si ingiere bebidas alcohólicas, café o si fuma
• si realiza alguna actividad deportiva
• considerar la posibilidad de alguna reacción adversa a algún componente del producto elegido para el tratamiento
• consumo de otros fármacos
Tratamientos no farmacologicos de las varices
Existen casos en que el tratamiento farmacológico es insuficiente y se debe recurrir al tratamiento de várices por otros métodos:
a) La esclerosis, es una técnica que permite resolver sin cirugía cualquier tipo de várice a partir de 5 mm y se aplica tanto como alternativa a la esclerosis clásica como en aquellas personas cuyo estado impide la cirugía.
Se trata de un tratamiento no invasivo que consigue de forma indolora, sin pérdida alguna de sangre y en una única sesión eliminar las varices grandes que hasta ahora precisaban de cirugía y postoperatorio. Un método que está, por tanto, indicado para todos los casos susceptibles de intervención quirúrgica e, incluso, para aquellos en que la cirugía no ofrece un buen pronóstico.
Es importante destacar, que la decisión de esclerosar una várice tiene que necesitar un estudio previo donde se constate un grado mínimo de permeabilidad del sistema venoso profundo, que lo haga capaz de seguir transportando la sangre y suplir así a las venas atrofiadas. La impermeabilidad del sistema nervioso profundo es, por consiguiente, la única contraindicación para la aplicación de la esclerosis venosa, como de la tradicional cirugía. De ahí que existan varices que debido a la insuficiencia vascular del paciente constituyan la única salida de sangre y, por tanto, resulta imposible eliminarlas.
b) La cirugía: el tratamiento de várices a través de la cirugía, queda destinado a los procesos de varicopatía severa en los miembros inferiores con importante insuficiencia circulatoria de las venas, originandose por la presencia de várices más abultadas, que resultan inmunes a las técnicas esclerosantes, siendo la única solución, la quirúrgica.